martes, 1 de diciembre de 2009

Ejercicio para estar más feliz

(que no es lo mismo que serlo)

1) Sonría: sin razón no necesidad.
2) Piense, en lo profundo de su ser, qué hizo durante las pasadas 24 horas para justificar sonreir.
3) Si no recuerda... "Houston, estamos en problemas"
4) Si sí sabe porque se puede dar el lujo de sonreir (en un país deprimido y caracúlico), bien por vos!
5) Relaje los musculos faciales, distienda.
6) Vuelva a posición 1) todas las veces que pueda.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Revivir con la Primavera...

Con las primicias del clima y de las flores, uno entiende que el Invierno ha retornado a sus cuarteles, y que la tregua se firmó con la Primavera, agente emisaria del Verano (que ya llegará).
Para quienes vivimos en ciudades balnearias, turísticas y estacionales, el buen clima implica renacer económicamente, saber (tener certezas) que nuestra temporada estará a tiro de piedra, que veremos a una ciudad pujante, llena de gente y de ganas de hacer.
Pero (siempre existe un pero), hasta que llega ese momento, hay que seguir sosteniéndose de la esperanza, de la ilusión, y a esta altura del año /mes / día / o vida (tachar lo que uno crea inconveniente para completar la frase) es bravo de asumir.
En fin... "luche y vuelve"... "vuelve a empezar"

martes, 5 de mayo de 2009

Tengo agotada la paciencia...

...y la espera no contribuye a mejorar.
Cada uno de los factores, del entorno, de la falta de humanidad de los alrededores, ayuda. Y mucho.
Pero, en fin, quelevachaché.

jueves, 23 de abril de 2009

Manual para Vivir (Vol. 1)

Gente afecta a los convencionalismos y a los productos listos para usar ha ideado un plan maestro para desarrollar la vida sin sobresaltos, reunido en varios volúmenes para su mejor acceso.
Llama la atención que, en tiempos de la informatica, de la miniaturización de los soportes de la información, se haya elegido un espacio como el libro impreso para detallar, con especial dedicación, el proceso de vivir.
En una breve sinopsis de esta colección (muy breve), podríamos compendiar el espíritu de estos volúmenes en pocas palabras:
1) Se nace
2) Se crece
3) Se junta a otra / otro (según género y/o predilección)
4) Se reproduce en otros seres que combinarán el material genético de sus progenitores (éso, si el punto 3 lo permite)
5) La combinación de material genético de los progenitores (que eventualmente pueden ser los padres de la criatura - véase nuevamente el punto 3) daría como resultado un espécimen totalmente diferente de sus antecesores, aunque quieran convencerlo que tiene "la nariz del tío Alfredo" o "la forma de caminar de la abuela Tere"
6) Esta nueva criatura tendrá una tendencia natural a repetir los errores de sus predecesores, aunque éstos intenten trasmitir sin éxito sus errores y fallos (enmendados o no)
7) Eventualmente (y contra la suposición y/o aprobación de sus progenitores o padres) elegirán a otro especímen (ver OTRA VEZ el ítem 3, por favor), y continuarán este proceso hasta que los halle la muerte, o no puedan seguir solventando con éxito el sostenimiento de su prole, y el crecimiento de su comunidad.
7.1) Existe una condición accesoria que modifica el punto precedente: cuando la suma de las voluntades de los individuos se traduce en la elección de un líder, y cuando éste quiere eternizarse en su posición dominante, generará y auspiciará la procreación sin responsabilidad, para generar especímenes esclavos del sistema de gobierno.
7.2) A estos individuos se les proveerá, sin costo alguno y de manera arbitraria, alimentos, alojamiento y facilidades para su progreso controlado...

La clasificación en estos puntos puede seguir hasta la eternidad, prácticamente.
Y es un ejercicio, nada más, para resumir la vida en un manual de prácticas.
Nadie le pone, éso sí, el punto del final con el pulso firme, con la mirada alta, tal vez porque nadie quiere ponerle el final.

lunes, 2 de febrero de 2009

Elogio del Discontínuo Deseo de Escribir

Puedo. Y hago fuerza, y puedo.
Cuesta al principio, y es como asomarse a un precipicio, desconfiando si se abre o no el paracaídas, si la caída no será el final (o el comienzo del todo).
Escribir es un proceso lento y tedioso, que se desarrolla fragmentado y alternado, con interrupciones, con arranques explosivos y lagunas interminables de ocio y falta de inspiración.
Y nada,
nada de nada,
hasta que nos cansa
la espera.

Cómo cuesta arrancar! y luego, cómo cuesta tomar un rumbo nuevo, generar una idea original, o por lo menos, menos trillada...

Y sin embargo,
es el entusiasmo de seguir,
la promesa de avanzar,
de ver la obra
finalizar.

viernes, 23 de enero de 2009

"Belleza"...

Nunca aprendí a sambar (ni a zambar tampoco).
A lo sumo, a zumbar como un zángano, pendiente de las mieles ajenas y el disfrute propio.
No me quejo: hoy la vida me pasa factura, y como todo viejo zángano, me desparramo (que es más gráfico) sobre mi rama, aflojando la cincha de mis caderas antes de reventar como un globo.
Siempre viví de flor en flor, disfrutando de la estética visión del Paraíso, del dulce que acompaña a lo amargo (sin pensar en el balance que alguna vez llega, en el vencimiento que te corre y te alcanza).
Soy un producto efímero. Ya se ha perdido mi atractivo, ya mi voz no encanta, ya mi juvenil apostura se marchita, se aja, como las hojas de una flor al sol inclemente de Enero.
Tendré vencimiento? ¿Acaso deberé ser como un "yoghurt": light, liviano, insustancial y sin memoria, con fecha de caducidad al pie?
Si estoy tan apurado por no llegar al fin de mis tiempos, recordaré mi historia? ¿Alguien tendrá presentes mis chistes, mis juegos de palabras, mis galanterías y piropos? Nacidos para tener un breve recorrido antes que una prolífica misión, están siguiendo mi mismo camino: convertirnos en una sombra, en un reflejo pálido de este original, de una fotocopia raída, de un apunte usado, de un boleto gastado de tanto pasar por las manos...
En lo breve del segundo, una eternidad de "belleza".
En una eternidad de rutina, ni un segundo de disfrute.

A pesar de todo, ¿qué elegís?

lunes, 19 de enero de 2009

Antiguo Mapa de los Conocimientos

Estamos llenos de referencias viejas.
Y a medida que pasa el tiempo, somos como un mapa viejo y usado, donde los manchones, las correcciones a lápiz o birome, las marcas del mate, son parte de la geografía no oficial, la que hace (y deshace) la orientación, pierde las brújulas, marea a los baqueanos.
Qué divertido y lleno de vida es perderse, buscar caminos nuevos y salir, con el gusto de la aventura en la boca, a beber la dulzura de la Libertad de la misma fuente del viento.
Las hazañas diarias nos alejan de estas metas, y nos traen, como olas cansadas, a playas conocidas, a arenas vencidas por las huellas de todos.
Se anhela la oscuridad del próximo paso, la adrenalidad del desconocimiento, el corazón-potro dentro del pecho, y el miedo que te impulsa, inconsciente, a seguir, a no querer parar.
Hoy, hoy somos reflejos de éso.
Hoy descansamos entre laureles antiguos, que nadie conoce ni respeta.
Hoy dormimos la gloria, que se parece mucho al olvido.
De cada hallazgo, de cada logro, pusimos marcas en el mapa de nuestra vida.
Pero, al fin, sean topografía o manchas del camino, ya es igual: han pasado detrás, como los recuerdos y los carteles de la ruta.
De una ruta plagada de arrugas, cada vez más llena de surcos de experiencia.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Felices Fiestas (y me pongo serio...)

No se nos va a escapar un lagrimón, no.
No será por falta de ocasión, porque para fin de año, Navidades y otras yerbas, siempre hay motivos para recordar y ponerse meláncolico, amargarse con la familia y/o familiares cercanos-lejanos-políticos (táchese lo que no corresponda), y siempre nos brota la "mostaza".
Las Fiestas son un momento del año que nos duele en el bolsillo, pero además nos representa cierres, culminación, intentos frustrados, anhelos, y ganas inconfesas.
Pero, fundamentalmente, son un momento para no estar solo.
Es muy duro pasar las Fiestas solo, y brindar con el espejo, entre velas y turrones intactos.
Lo digo por experiencia.
Por éso, si hoy todavía te dura la calentura, la bronca, la murria, o como carajo quieras llamarlo, amigate con los tuyos, amigate con la vida, con la injusticia, con lo que odies, y dale una chance, una esperanza.
Un cheque en blanco, pagadero el año próximo.
Como si hiciéramos "borrón, y cuenta nueva".
Aunque las cuentas, entre el Debe y el Haber, siempre algo nos dejan de más (o de menos), vamos a confiar en los otros, y a permitirnos soñar en un mundo diferente.
Total, en unos días todos vuelven a garcar como de costumbre... pero, ¿quién te quita la tregua?

lunes, 15 de diciembre de 2008

Sabiduría Urbana Pericriolla

Soy reiterativo: ya lo sé.
Pero en este recupero de la memoria colectiva que emprendí, Ustedes me dirán...
1) ¿Nunca utilizaron telarañas para cicatrizar las heridas, cuando eran chicos?
2) ¿Los "empachos" (atracones y digestión lenta) no se los curaban "de palabra" y con la cinta roja, midiendo y rezando alguna vieja del barrio?
3) La misma señora, seguramente, con un plato hondo lleno de aceite, nos decía muy seriamente (al formarse unos círculos concéntricos dentro del plato): "Vos estás ojeado"...
4) O sino, bostezos mediantes, confirmaban este diagnóstico, corriendo las madres a ponernos una cintita roja con un pedacito de coral para protegernos del "mal de ojo".
5) ¿Y las panzas de sapo para curar dolores de muelas?
6) ¿Y los tés, y los menjunjes, y los apliques, y las cataplasmas?
Parte de esa sabiduría urbana casi criolla venía de la experiencia, de los prejuicios, del conocimiento (y del desconocimiento del conocimiento académico, además) y se multiplicaban ante los ojos asombrados de quienes, siendo niños, éramos "pacientes" también...en todos los sentidos de la palabra.
Hoy, que nos atravezó la era de la información, que todo está al alcance del mouse...siguen vigentes estas mismas recetas, tal como la escuchamos de la abuela.

jueves, 16 de octubre de 2008

El Muertito

Por más que trato de ocultarlo, siempre aparece.
Se abre la puerta del placard, el cajón se desfonda y se cae todo, esa carpeta con data apareció AHI arriba, donde todos la pueden ver, o se nos cae entre los papeles de la billetera.
Cuando más tratamos de ocultar nuestros "muertos" (llámese nuestras vergüenzas, nuestro pasado o presente tortuoso), más nos enrostran nuestra miseria, la mantita corta que nos tapa la cabeza, pero nos deja a la vista los pies sucios.
Todos los tenemos, y son los hijos bastardos que nadie reconoce: el baldón, el aprobio, o la ignominia no sólo son palabras difíciles, son realidad que conjugamos como "Es un bajon".
Y te aseguro que se sobrevive; salís airoso, con la frente alta, pero internamente nos sentimos en falta, vemos el error y el detalle que nadie ve: el borde cachado, el zurcido invisible, la mancha indeleble no la saca ni "Mister Músculo".
Ojo! No está mal tener alguno de estos "muertitos": al fin y al cabo, evidencian que somos imperfectos, que estamos vivos (qué oximoron), y que todavía nos queda un largo camino de errores y aciertos por recorrer...

martes, 9 de septiembre de 2008

Compañeros de la vida

Nuestros compañeros, los que comparten esta calle, comen en Puerto Madero con tenedores de U$D 200.-, y cenan en la Villa 31 entre cartones.
Nuestros compañeros, los que viajan en esta vida con nosotros, toman vino de cajita, y fuman Dunhill.
Ellos, los que corren en pos de sueños, trabajan para vivir y viven para trabajar.
Los preciados amigos, los de arriba y los abajo, tienen anhelos, deseos, pérdidas y ganancias, cada cual en su mundo, cada cual en su horizonte.
Nuestros amados compañeros de barco, los que le pagan a Caronte por el viaje, están desnudos y fríos, tiesos como una tabla, sin vida en una morgue.
Y son más iguales que nunca.
Aunque uno se vaya en ataúd, y tenga deudos y herencias, y el otro deje el ejemplo, el carro y la necesidad.

jueves, 28 de agosto de 2008

Francotiradores

Nos apostamos detrás de una mesa de café, y disparamos.
Le damos con total impunidad y frescura al gobierno, a la familia, a los vecinos, a los compañeros de trabajo, a los amigos presentes y ausentes, al que pasó por la calle, a la mina que se parte, al bagayito; a lo pasado, lo presente, y lo futuro (no nos privamos de nada), a la coyuntura, y a la extructura; a lo consciente, a lo subconsciente y a lo inconsciente; al mensajero y al mensaje; al cuadrado de la hipotenusa, a la ensalada rusa, y a Vicente La Russa (El Preso); al negro, al blanco, y al gris; al par y al impar.

A todos, hasta a nosotros, que tan pulcro estábamos.

A nosotros, que nos encaramamos en nuestra torre de marfil, viendo equivocarse al mundo, mientras nuestro dedito índice (derecho e izquierdo, alternativamente, y de acuerdo al campo de visión elegida) va señalando como el cañón de un arma imaginaria, cargada de envidia, de odio y de impenetrable ineptitud, sus víctimas.

Tire, señor Licenciado, tres tiros por cinco mango. Y si son más, le fío.

viernes, 22 de agosto de 2008

Elogio de la Ignorancia

Bienaventurados los que no saben, ni les interesa.
De ellos será el gobierno, el poder y la gloria, alcanzada de culo y agarrada de los pelos.
Loados los pobres de ideas: el tiempo (que todo lo pierde), los enaltecerá, dándole escaños a sus hijos, y propiedades (imposibles de adquirir con sus sueldos) a sus nietos.
Gracias a los lelos, atontados y estulticios hijos de Abel, los de Caín soportamos injurias gratuitamente, porque se valora la perseverancia antes que la creatividad, la fidelidad antes que la conciencia, la supina obediencia al noble disenso.
Para los que duermen despiertos sin soñar, apelmazados cerebros de caños y sueños chiquitos, les digo: disfruten, que a la vuelta dan tortas.
Disfruten ser inconscientes, que sus frentes se adornarán de percheros, mientras su media naranja disfruta de la vida que le privan (y que nosotros suministramos en varias posturas, inclusive ESA que te niegan consistentemente).
Alivien su carga en nuestros hombros, que cuando vengan a reclamarla... MINGA! te vamos a dar.
He dicho.
Que el que avisa no es traidor.

jueves, 14 de agosto de 2008

Qué ponemos cuándo no tenemos nada para poner?

Uno de los terrores más grandes (y base de lagunas, lagos y mares de nada en la cabeza de miles de periodistas, redactores, copys, y otras yerbas escritas) es tener la obligación de escribir (aunque sea un billete, un boleto, una esquela, algo), y que la inspiración haya pasado de largo.
Lo grave es cuando no regresa.
Y el tiempo pasa, y apremia.
Y sin escritos no hay paga.
Y sin paga, combustible integral para esta máquina humana.
Y las cuentas se acumulan, una y una tras otra, sin solución de avanzar.
Un día, nos alumbramos.
Y salen disparadas como chorros las manos sobre el teclado, chuequeando entre las letras, para no perder ni un gramo, ni un ápice de inspiración.
Y la sequía que vuelve.
Las tardes que transcurren, lentas, en la suave indolencia de ver el rayo de sol que transparenta esa cortina mal cerrada, con el polvo que danza en espirales profundas, tranquilas, laxas, aburridas.
Y pasa el día, y anoche, y el ansia crece... pero no llueven las ideas.
Que linda analogía: el agua como creadora, como la inspiración.
Y bue, entre tantas palabras, algo pusimos, no?

lunes, 4 de agosto de 2008

Sanata de Luna

Parafraseando a la inmortal obra de Schumann, quien dijo "Nadie es lo que parece, y menos en estas condiciones, che", los argentinos (no todos, pero si una amplia mayoria, que abarca a casi el 100%) tienen condiciones innatas para la sanata.
Para aquel que no conozca esta sublime condición de la improvisación asistida, se denomina "sanata" al discurso inarticulado pero armónico del protagonista (o de quien desea serlo) de una conversación, la cual puede abarcar el ancho del abanico de intereses de la reunión.
La cotización del dolar, la existencia de Dios, el gol de Maradona a los ingleses en el '86 (el primero), la teoría de la relatividad de Albert Einstein, o el virtuosismo de Daniel Baremboin, pasan raudamente (previo salto al vacio desde la imaginación del emisor del mensaje) para ocupar ese espacio de protagonismo que se quiere ganar, a costa de la verdad muchas veces, pero sin que falte la imaginación al poder y rienda de cada argumentación.
Teorías perimidas, discursos hilarantes, ocurrencias, dichos campestres, máximas de los emperadores romanos, o simples chistes de salón, son y han sido recursos lícitos para la sanata, en la cual lo ilícito sería (bajo esta misma consideración) el apoyo de las citas y sus referencias ciertas, el basamento de lo afirmado bajo método científico, elaborando teorías, hipótesis, y empíricas conclusiones.
Pero ésto le quitaría la magia, y la sanata (como su hermano del campo pampeano, el bolazo) son hijos naturales de esta tierra que, como la andaluza, lo tiene todo, a falta de nada.
Como podrán imaginar, todo lo dicho... es sanata.

jueves, 24 de julio de 2008

Sueños e Ilusiones Inc.

Ya sé que lo mío es una voz que grita en el desierto.
Ya sé que mi reclamo es estéril, y no abriga esperanzas en su razón.
Pero no puedo dejar de decirlo. NO puedo.
Nos empaquetan (y empaquetamos solos, no vamos a negarlo ahora) y compramos vanos espejitos de colores, ilusiones y alegrías efímeras, sin sustento, sólo por el placer de pensarnos mejores, de suponernos más felices, de creer al alcance de la mano un futuro más interesante, no un folletín de barrio, y que ese porvenir se encuentra dentro de la última cerveza / máquina de afeitar / automóvil / crema, etc.
Cuando te digo ésto, en la radio dicen que una chica de apenas 13 años se descerrajó un tiro en el pecho porque no se sentía felíz, porque estaba cansada, porque no quería que la jodieran más.
¿Cómo podemos pensar siquiera en sueños reales, en ilusiones tangibles, cuando quienes tienen todo para creer, no pueden (no los deja la realidad) hacerlo?
¿Cómo suponer que algo de éso que aspiramos (y no hablo de la mierda que obnubila) emana de una base cierta, de un presente estimado, y no de la fábrica de figuritas estiradas para el consumo?
No son los medios, no, ése el planteo sencillo, los que tienen la culpa.
La culpa la tenemos nosotros (cada cual en lo suyo), al dar vuelta la cara al pibe que nos pide, cuando vemos al viejo que nos necesita, cuando nos escapamos de nuestra casa que nos ahoga, de la familia que agobia, de las preguntas que no tenemos ganas de responder.
¿Hace falta más para despertarnos a la vida real? Y no representa vivir la tristeza del presente, sino agradecer la lucecita tenue en tanta oscuridad que nos dá el futuro.
Que nos dejen soñar, que nos animemos a soñar, que no nos corten las alas (o las piernas, o las manos), y que no nos empaqueten la esperanza en cómodas cuotas.

domingo, 20 de julio de 2008

A mis amigos (dixit Alberto Cortés...)

A los que les adeudo la ternura, y también alguna gauchada a la espera de devolución (en algún momento llegará).
A los que me acerca el afecto, y me sobreponen la distancia.
A los que me quieren bien, y a los que me respetan.
A los que no nombro, y que están allí siempre, en mi memoria.
A los presentes, a los vivos y a los muertos.
A los ausentes con aviso, y a los que se olvidaron de anunciarse.
A los que te caen a la búsqueda del mate, que se arma al toque, sin otra razón (o sólo por esa razón, por estar).
A los que recuerdan tus gustos y preferencias, y a los que nunca se enterarán.
A todos, los que siguen en el camino, y a los que dejé en la banquina, o en el tiempo.
Muchas gracias por regalarme (y permitir devolverles) su amistad.
Gracias.

lunes, 7 de julio de 2008

Miradas frente al mar

Que prodigio poder venir a trabajar todos los días, y mirar el mar.
Ver la enorme amplitud, que se devora tu mirada en el horizonte, y más allá.
Tratar de percibir, entre los verdes azulados, los grises y el blanco de la espuma, perfiles en la lejanía, antiguos barcos que trajinan en la memoria.
Dejar llevar la vista, y pensar con los ojos, y más, cada vez más, que la distancia es un espacio en expansión, que el cielo y el mar se unen allá lejos, donde parece que se desdibuja el límite entre la tierra y el agua.
Y cada mañana veo este lienzo que Dios pinta, cada día, cada amanecer, cada instante.
Ahora llueve. Y el agua cae sobre el agua y la arena, y nada importa. La dulce melancolía nos embarga, es como un perfume dulzón y seductor, que enlaza, infecta y se inmiscuye dentro, en ese lugar interno donde existe el verdadero corazón, el de los sentimientos.

viernes, 4 de julio de 2008

"Qué lo pario, Mendieta, esta gente que habla" (Feliz Día del Locutor)

Parafraseando al Inodoro Pereyra (que hoy en día debe estar haciendo piquete tardío en la tranquera del Cielo), somos gente que habla.
Y en el hablar (correctamente, con respeto y responsabilidad) hemos claudicado sueños fáciles, oportunidades descartables, el "paso al lado oscuro" a lo Darth Vader, el dejarnos llevar antes que ser quienes eligen ir.
Desde aquella Resolución 631 (gracias por el recuerdo), hasta terminar la carrera y encontrar la desregulación de nuestro noble oficio como "regalito", imagino que tanto Ustedes como yo hemos recorrido un camino similar, con mucho amargo... y un dulcesito perdido, por ahi.
A esta altura, con la experiencia ganada en 15 años de aprendizaje, nos reencontramos con la frescura, inocencia (e inconciencia) de ayer, y me llena de orgullo verlos (vernos) así.
Gracias por recuperar, entre los recuerdos, la dignidad de lo que somos, y no pueden usurpar.

Feliz día del Locutor, colegas, compañeros y amigos.

lunes, 30 de junio de 2008

"Nos veremos otra vez..."

Como decía el tema de Lebón, nos veremos otra vez.
"Nos estamos viendo!" siempre decimos, aunque sepamos que pasaremos días, meses, años antes de vernos.
A veces no es el "verse" físico: es nomás el pensarse, visualizarse a la distancia, imaginar al otro como si estuviera junto a nosotros.
Entre los que nos está juntando Viviana, entre los sobrevivientes del ISET Nº 18 "20 de Junio", la primera promoción de Locutores Nacionales de la ciudad de Rosario, tenemos esa alegría del reencuentro, esa sensación de adrenalina manejada y hormiguitas en el estómago cada vez que llega un nuevo mail, esperando ver dónde nos dejó la vida.
Pucha, que 15 años son un montón de tiempo.
Qué mentira ésa del tango, "que 20 años no es nada".
No lo serán si no te pasó nada en 20 años.
Pero si viviste, ¿cuánta gente conociste, cuántas manos estrechaste, cuántos labios besaste, cuántas promesas y certezas, juramentos y alianzas, han pasado por tu vida, con gloria o con pena?
15 años es un montón de tiempo, chicos.
(Y ya decirnos "chicos" es abusar del tiempo).

jueves, 26 de junio de 2008

Objeto, persona, remitente

Saludos, saudades, recuerdos.
Composición Tema (2 puntos) "La Vaca"; lugares comunes, chistes que se entienden.
Si te reís, es con vos, no de vos.
Las chicas buenas nunca se portan mal, ni siquiera cuando tienen ganas.
Los chicos buenos no se ensucian, ni siquiera cuando hace falta.
Mirás fotos, y se te pone la garganta hecha un nudo.
Te levantás de noche, y no reconocés al tipo que le afeitas la barba en el espejo.
Sos proveedor, consejero, confidente, hinchapelota, el amor de la vida, y el salame de... (completar condición civil).
Somos, además de ser y respirar, objetos, personas, remitentes y destinatarios de amores, odios, cartas y desencuentros.
De noticias y secretos, de conocimiento e bruta ignorancia.
Pero sabemos que somos.
¿Es bueno, no?

miércoles, 18 de junio de 2008

Una apuesta

Apueste: la vida es juego.
Es quedar suspendido, a la volundad de azar, a la espera de una decisión que no nos pertenece, abandonándonos al otro, o a la nada.
Creyendo que algo determina el futuro, y nosotros con nuestras acciones, podemos modificarlos (siempre recuerdo el cuento de Borges sobre la Loteria Babilónica), avanzamos por la vida, sin tener verdadera conciencia del "libre albedrío", de no sabernos dueños de cada acción y sus consecuencias, pensando que todo tiene un sino mágico, un destino que va más allá de nuestras presunciones.
¿Y qué apostamos, sino tenemos más que tiempo, y vida, y más tiempo (finito, escaso, pobre tiempo)?
Al fin y al cabo, si el tiempo es dinero, no dejamos de "timbear": de jugarnos la fichita de dos pesos, de las cabezas, los 10 y los premios, de la Nacional, la Bonaerense y Montevideo, de seguir en los números aleatorios y perplejos las alternativas que nos cambian la vida: pasar de ser "un triste pelagatos" a "ese culón que ganó la lotería".

martes, 10 de junio de 2008

El incendio más grande del mundo

Todo comenzó como un pequeño fuego.
Casi amigable, delicado a punto que una brisa fuerte lo podría apagar, deliciosamente hipnótico como todos los fuegos, convocando alrededor de las brasas y las llamas.
Imperceptiblemente, comenzó a avivarse, y tomó los pastos cercanos, lamió los troncos secos, las briznas de hierba, la fragante turba, las hojas caídas, los alrededores.
Luego siguió con las prendas sueltas, los muebles cercanos y caídos en esta huída del cálido pavor, las vigas de la casa mientras el humo pugna por salir desde las ventanas, a través de cada hueco posible o creado por la voracidad del fuego.
Y de repente una explosión, un espasmo en el aire, una violenta pulsión por abarcar todos los espacios, todos, aturdiendo y atravezando la cercanía, mientras el humo negro y espeso quemó el caucho, la goma, el plástico, la basura, y el olor dulcemente repugnante y vomitivo de la carne quemada imprime su impronta en nuestro olfato.
Y nadie pudo detenerlo. Se quemaron tus intenciones, los futuros posibles, las alternativas, las ganas y las pasiones (ésas se quemaron temprano), las mías y las otras, todos y todas, ya sin vuelta, se quemaron.
Y no quedaron ni lágrimas para lamentar (el calor las llevó también), nada queda ni quedará sobre la tierra yerma, sobre este paraíso perdido de cenizas y rescoldos.
Así fue el incendio más grande del mundo, que comenzó mi amor por vos.

viernes, 6 de junio de 2008

Falsas Citas

Una investigación médica argentina (de reciente data) ha comprobado la condición venenosa y mortal de la tradicional combinación "sandia con vino". Luego de una profusa ingesta de esta fruta (pronunciada "sándia", de acuerdo al dialecto local) a la sombra de los árboles, los científicos (provenientes de la Universidad Nacional y Popular de la Nueva Argentina, dependiente del Ministerio del Exterior y Culto) se abocaron a la riesgosa tarea de aliviar la carga de dos bidones de vino patero de la isla.
Tras el ingreso del líquido brebaje, las primeras impresiones fueron "Está caliente..." (en relación a la temperatura del vino); "está espeso..." (por la calidad del caldo vinoso); y finalmente "está frito!" (por la constatación in situ del óbito de uno de los investigadores, ipso facto).
Con esta determinante prueba científica, siguiendo los más estrictos protocolos de investigación, se ha develado un acuciante inquietud que atormentara a millones de argentinos hasta la fecha.
Qué lo pario, Mendieta.

sábado, 31 de mayo de 2008

Lo añejo del presente

No sé si será en virtud del tiempo que pasa, y de este efímero (cada vez más movedizo) presente, uno empieza a darse cuenta que el tiempo es un arroyo de llanura, que circula constante, sin prisa pero sin detenerse, con remansos y turbios remolinos que se ahondan.
Como una creciente, llena de barro, de basura y hojas, que avanza intransigente, ante la oposición de los objetos y las voluntades que no pueden con ella.
Y en este tránsito, aquellos presentes que dejamos atrás, en particular los lugares físicos, vistos hoy dan esa sensación de rancio, de antiguo, de húmedo olvido en algún altillo o placard desconchado y viejo.
En este contraste (entre el presente recordado y el presente visitado), percibimos el baldío que ya no es, la canchita que se asfaltó, la calesita que hace años no se recuesta en esta esquina, mareando el tiempo, provocándote el vértigo y la adrenalina.
Que será, entonces, de aquellas casas visitadas, de los lugares conocidos, de las caras que se sucedieron, una tras otra, desde mi llegada al mundo, desde mi amanecer.
Será lo añejo del hoy, será el pasado de este presente, lo que uno siente tan próximo, cada vez más, hoy, y mañana, y siempre.

viernes, 16 de mayo de 2008

No me vendas más...

No es que no quiera comprar: no quiero que me vendas más buzones.
Te compré el primero allá por 1983, cuando todavía creía que servían.
El segundo lo adquirí allá por 1986, y se lo llevó el Plan Austral.
El tercer y el cuarto los compré en combo, a pagar a plazos entre 1989 y 1991, con la promesa que desde la Rioja se hacían mejor (con aceite de jojoba).
El quinto vino en el '95, el sexto me cayó como al pasar en el '99, pero ya en el '94 te había señado uno (me prometiste que ibas a cambiar... y me cambiaste nomás).
El octavo (porque el del '94 fue el 7º entonces), me lo ofrecieron (y creí que ésta vez era cierto) en el 2001.
El noveno tenía que venir, y me lo fiaron hasta el 2003, donde lo pagué con intereses.
El décimo vino sólo (ya estábamos en familia...) para el 2007, y no se quiere acomodar con los otros: no hay una que le venga bien...!
Pero ya lo sabés.
Aprendí.
No te compro un buzón más.
Es más: si querés, te vendo (todavía los tengo guardados... Y NO ME OLVIDO!)

viernes, 9 de mayo de 2008

"Venga a Bailar, Señora...!!!"

"Venga a Bailar, Señora...!" De esta manera convocaba Velazco Ferrero a las mujeres de la casa, a suscribirse a la fantasía que genera el baile: las luces, el protagonismo, la ilusión de la princesa que se saca el delantal y brilla, brilla como una luciérnaga... antes que la baje a la realidad un corte comercial de Aceite Patito.
"Let's Dance" decía David Bowie en los '80, en una década donde el baile era una actividad convocante y socialmente demostrativa, donde se marcaba (a lo Tony Manero, el Travolta de "Fiebre de Sábado por la Noche") la sensualidad puesta al servicio de una canción.
Hoy, la música que suena nos hace bailar... y no por un sueño.
Hace rato que comenzó el baile, y no nos queda otra que seguir dando vueltas a la pista, con la expectativa (como en el baile de las sillas) que cuando deje de sonar la música... nadie nos saque el lugar.

miércoles, 7 de mayo de 2008

La Velocidad del Cambio (Que no es Cambiar la Velocidad...)

A caballo de un tren bala, la modernidad nos pasa por encima, y te sentís, más que un transeúnte de la vida, una cucaracha en el andén: existís sólo por la magnanimidad de los grandes, que no te pisan porque:
a) te tienen asco;
b) te tienen asco porque sos una cosa inmunda;
c) te tienen asco porque sos una cosa inmunda y negra;
d) te tienen asco porque sos una cosa inmunda, negra y pobre, a la cual no le pueden sacar ni un mango, ni los buenos modales (resabios de una época de aspiraciones, de movilidades sociales y del "si estudias, en este país se te abren las puertas...").
Las puertas las engrasan con guita, nene.
Las puertas de las oportunidades no se abren, nene: se voltean.
Nadie te regala nada, todo hay que rapiñarlo, forzarlo, pelearlo con los dientes afuera, garroneando los talones de la oportunidad hasta que largue algo para hincarle el diente.
Con tanto cambio veloz, los despiertos, los "avivados", sólo los preclaros hijos de puta pueden estar en la cresta de la ola, viendo bien qué cabeza es inodoro, y cuál peldaño.
Disculpen tanto optimismo; no sé muy bien qué es lo que tengo encima: si un pie, o mierda.

lunes, 5 de mayo de 2008

Lo pequeño es grande (y no es figurado)

Todos tus problemas financieros son grandes, hasta que le pasa algo a uno de tus seres queridos, y todo cambia de perspectiva.
Todos tus reclamos son impostergables, hasta que escuchás el llanto de un bebé.
Cuando te alojas en un hotel, todas tus exigencias son poco menos que derechos inalienables, hasta que una manito chiquita te tira del pantalón pidiendo "¿No tiene algo que me dé?".
La vida puesta detrás del cristal, y el cristal que te muestra, como en un increíble espectáculo, las riquezas y miserias de la condición humana, la amplitud de los sentimientos, la limitada visión que se tiene a veces de esta vida.
Que como en un juego de lentes (aumentando, disminuyendo) lo pequeño es grande, cuando queremos verlo.

sábado, 19 de abril de 2008

Nuevas Guerras...

El guerrero es un predador, siempre está en búsqueda de nuevas guerras, de nuevos enemigos que le den una razón de ser.
El pacifista en busca de eventos que conciliar, de una palabra tranquila, de una meditación.
Hoy se pelean nuevas guerras: desde la ecología, cada cual tiene un frente de batalla en su propia casa, en su oficina, en su familia y en la calle para evitar perder más batallas, para no desertar de esta guerra que se lleva al entorno que vivimos, al futuro que deseamos tener para nosotros y para nuestros descendientes.
Cada uno es un guerrero real (no virtual), y cada pequeño gesto (no gastar agua de más, economizar energía, utilizar recursos renovables) nos acerca más a la victoria.
Son nuevas guerras entonces, y los enemigos...
Los enemigos siguen siendo siempre los mismos.