Cuando uno es crédulo, cualquier opinión avalada tras un nombre exótico y una presencia equiparable a un viejo nido de urracas (lleno de brillos y plumas), puede dar fé que el futuro no sólo existe, sino que "ciertas personas" pueden vislumbrarlos. Uno de los mundos donde siempre se pensó que coexistían sin tiempos nuestras realidades (presentes, pasadas y futuras) es el de los sueños, donde nuestra conciencia libera sus alas, y trasmuta (para nuestro bien y conveniencia) lo que nos pasa... o lo que nos pasará.
Ésto lo digo porque el fenómeno de "dèja bu" (donde uno imagina, o cree conocer por ciertos signos visibles, situaciones o momentos, los pasos previos que marcará el destino) ha sido conocido por mí desde antes de mi adolescencia, aunque no creyera en él. Todo mi raciocinio se opone, por supuesto, pero he aprendido a "dejar paso" a estas señales, y "modificar" (si así me conviene) el futuro que sé que va a venir, porque lo he visto en mis sueños.
No es un tema menor: muchos piensan que tengo "buena suerte" o "instinto", pero es la primera vez que nombro esta facultad de poder ver, de manera involuntaria y aleatoria, lo que pasará en ciertos momentos de mi vida.
He tenido sueños que se han anticipado más de seis, siete años, a la llegada del presente.
También ha habido sueños fallidos, que anticipaban catástrofes, y sólo eran tormentas en vasos de agua.
No lo entiendo, y el conflicto entre mi parte racional y mi contraparte onírica-anticipatoria me lleva a un pensamiento capital: me habré pasado la vida dormido, o sueño que estoy despierto?
sábado, 29 de marzo de 2008
miércoles, 26 de marzo de 2008
Mejor ser, que parecer...
Ideas que se aglutinan en la vorágine. Adrenalina. Sudor y ansiedad. Respiración agitada. El corazón golpea como un tambor en el pecho (tum, tum, tum, tum). Es una verdadera avalancha de emociones que se junta, como un nudo en la garganta, que atenaza y frustra, que te dá impotencia.
Como cuando en el '91 (Vivi, te acordás?) nos quisieron cerrar el ISET Nº 18, allá en Rosario, donde estudiamos Locución, y salimos con las ganas aterradas de dejarnos sin estudios, con el esfuerzo que significaba para nosotros, y la bronca maneada por algunos turros profesionales que querían eliminar los recursos educativos para la clase media.
Salir al salón del Instituto, y frente a todos, gritar que teníamos que estar brazo con brazo, firmes, para evitar el cierre.
Ser la voz de los que querían hablar en esos momentos (sólo por tener este vozarrón estentóreo, solo por no tener miedo a los otros, a los de enfrente, por querer salir del capullo, crisálida al fin) me hacía creer en una incruenta revolución de las ideas, en la comunidad del pensamiento, en la alineación de las voluntades en pos de un fin común.
Fin común fue: si bien salvamos al ISET Nº 18, el Turco infame nos borró con un decreto de necedad y turgencia el honor de ser profesionales de la Locución.
Bue, el honor está. Lo que se fue es la chapa, nada más.
Que es mucho mejor ser, que parecer.
Como cuando en el '91 (Vivi, te acordás?) nos quisieron cerrar el ISET Nº 18, allá en Rosario, donde estudiamos Locución, y salimos con las ganas aterradas de dejarnos sin estudios, con el esfuerzo que significaba para nosotros, y la bronca maneada por algunos turros profesionales que querían eliminar los recursos educativos para la clase media.
Salir al salón del Instituto, y frente a todos, gritar que teníamos que estar brazo con brazo, firmes, para evitar el cierre.
Ser la voz de los que querían hablar en esos momentos (sólo por tener este vozarrón estentóreo, solo por no tener miedo a los otros, a los de enfrente, por querer salir del capullo, crisálida al fin) me hacía creer en una incruenta revolución de las ideas, en la comunidad del pensamiento, en la alineación de las voluntades en pos de un fin común.
Fin común fue: si bien salvamos al ISET Nº 18, el Turco infame nos borró con un decreto de necedad y turgencia el honor de ser profesionales de la Locución.
Bue, el honor está. Lo que se fue es la chapa, nada más.
Que es mucho mejor ser, que parecer.
Dolores de Parto...
Como nunca, asistimos a tiempos de parto.
Hay movimientos de fondo, hay acción, hay dolor y sufrimiento.
Pero también hay esperanza, y debería haber respeto para confrontar ideas, no personas.
"Brutos! Las ideas no se matan..." dijo Sarmiento, alguien que jamás fue (o será) santo de mi devoción...
Las ideas no se matan, la gente sí, éso se entendió en Argentina desde hace más de 30 años, y hoy parece que tiene plena vigencia.
El escenario cambia, la obra parece parecida.
Los actores se actualizan, pero la sensación de "dèja vú", de reconocer el pasado en este presente, nos hace sentir como en el viejo cine de barrio, viendo la misma peli que cuando éramos chicos.
"Cinema Paradiso"... ¿encontraremos algo en las ruinas del explendor?
No tengo miedo de los cambios, de las novedades: tengo temor a los males conocidos, a las recetas usadas, a las experiencias gastadas y refritas, disfrazadas de putas nuevas.
No tengo miedo por mi, sino por los que vendrán.
Hay movimientos de fondo, hay acción, hay dolor y sufrimiento.
Pero también hay esperanza, y debería haber respeto para confrontar ideas, no personas.
"Brutos! Las ideas no se matan..." dijo Sarmiento, alguien que jamás fue (o será) santo de mi devoción...
Las ideas no se matan, la gente sí, éso se entendió en Argentina desde hace más de 30 años, y hoy parece que tiene plena vigencia.
El escenario cambia, la obra parece parecida.
Los actores se actualizan, pero la sensación de "dèja vú", de reconocer el pasado en este presente, nos hace sentir como en el viejo cine de barrio, viendo la misma peli que cuando éramos chicos.
"Cinema Paradiso"... ¿encontraremos algo en las ruinas del explendor?
No tengo miedo de los cambios, de las novedades: tengo temor a los males conocidos, a las recetas usadas, a las experiencias gastadas y refritas, disfrazadas de putas nuevas.
No tengo miedo por mi, sino por los que vendrán.
martes, 25 de marzo de 2008
Al aire
Para quienes estamos en el medio radial, estar "al aire" no es solo una gran satisfacción: también es un lienzo vacío, una inspiración grande con ganas de seguir atropellando, el instante previo al orgasmo comunicacional, el ladrillito base del puente anímico insustancial con los oyentes, con los amigos que en la negrura del fondo del estudio nos escuchan con proverbial paciencia, como hablando al agua del mar en plena noche.
Es un salto, además; es tomar envión y largarte, y que te sostengan, te agarren y mantengan, barrilete, suelto y atado, coleando alegre, entre músicas, silencios, palabras y enormidades.
Qué difícil es explicarte todo lo que siento cuando estoy al aire.
Porque cuanto estoy al aire, soy pájaro.
Ave de presa y gorrión, pájaro en mano o volando, el aire todo lo permite, porque es libertad.
"El aire es libre, el aire es de todos" decíamos de chicos, en broma y cargosos.
Que siga siendo esa brisa fresca, esa ilusión frente al micrófono, de los últimos 20 años.
Es un salto, además; es tomar envión y largarte, y que te sostengan, te agarren y mantengan, barrilete, suelto y atado, coleando alegre, entre músicas, silencios, palabras y enormidades.
Qué difícil es explicarte todo lo que siento cuando estoy al aire.
Porque cuanto estoy al aire, soy pájaro.
Ave de presa y gorrión, pájaro en mano o volando, el aire todo lo permite, porque es libertad.
"El aire es libre, el aire es de todos" decíamos de chicos, en broma y cargosos.
Que siga siendo esa brisa fresca, esa ilusión frente al micrófono, de los últimos 20 años.
Gracias, muchas gracias
Me siento acreedor de tanta amistad, que me rebalsan las ganas.
Estoy hinchado (más allá de los kilos y los añitos del "dolce far niente"...) de tanto orgullo por su cariño.
Son caricias tan lindas las que se reciben en el corazón, que dan ese calorcito especial, parecido al de una siesta que recuerdo de chico, como esos momentos perfectos que suelen haber, de tanto en tanto, en nuestras vidas, si tenemos la precaución de vivirlas atentos no sólo al camino, sino también a los carteles de los costados.
Muri: me pedías más de mis recuerdos de Rosario, ya llegarán.
Martín: más allá de los lazos de la sangre, te cuento en la lista de los amigos entrañables, y lo sabés.
Guillermo: nuestro común Dios en 220 y 380 w nos permitió confluir en esta etapa de nuestras existencias, que si nos encontrábamos antes... Fáh!
Son estas cosas las que me mueven a la gratitud.
Las que alientan a la mirada cuando subimos la cuesta, y todavía falta...
Estoy hinchado (más allá de los kilos y los añitos del "dolce far niente"...) de tanto orgullo por su cariño.
Son caricias tan lindas las que se reciben en el corazón, que dan ese calorcito especial, parecido al de una siesta que recuerdo de chico, como esos momentos perfectos que suelen haber, de tanto en tanto, en nuestras vidas, si tenemos la precaución de vivirlas atentos no sólo al camino, sino también a los carteles de los costados.
Muri: me pedías más de mis recuerdos de Rosario, ya llegarán.
Martín: más allá de los lazos de la sangre, te cuento en la lista de los amigos entrañables, y lo sabés.
Guillermo: nuestro común Dios en 220 y 380 w nos permitió confluir en esta etapa de nuestras existencias, que si nos encontrábamos antes... Fáh!
Son estas cosas las que me mueven a la gratitud.
Las que alientan a la mirada cuando subimos la cuesta, y todavía falta...
Su pregunta no molesta
Cuando vas a algún local, donde la empleada que te va a atender tiene menos ganas de verte, y que está pensando lo bien que se va a sentir cuando te vayas (no sin antes gastar todo lo que puedas, para engrosar su comisión y sueldo), y ves un cartel que dice: "Su pregunta no molesta"... realmente te pensás que será cierto?
Si llegás a una ciudad nueva, que no conocés, y te dirigís a la Oficina de Turismo (o Informes, o lo que sea), arribando a la hora del almuerzo (o del desayuno, o de la merienda, porque parece que la atención pública genera un famélico estado de insoportable hambre), te parece que ese mismo cartel tiene algo que ver con las torvas intenciones que expresa en su candente mirada de ogro esa señora mayor de guardapolvo desvaído y tosco?
"Su pregunta no molesta" debería ser cambiado a "Si quiere preguntar algo estúpido, piénselo dos veces. Si persiste, recuerde que existe la eutanasia inducida."
Tengo la secreta esperanza de una epidemia que elimine a los malos empleados, a las vistosas (aunque inútiles) dependientas de comercios, a la gente infame, a los incapaces de voluntad, a los mala leches, y deje solo a los y las voluntariosos / voluntariosas en la tierra.
Pero, sueños son sueños, y creo entender que algunos desearán lo mismo conmigo.
Que les recontra, por las dudas.
Si llegás a una ciudad nueva, que no conocés, y te dirigís a la Oficina de Turismo (o Informes, o lo que sea), arribando a la hora del almuerzo (o del desayuno, o de la merienda, porque parece que la atención pública genera un famélico estado de insoportable hambre), te parece que ese mismo cartel tiene algo que ver con las torvas intenciones que expresa en su candente mirada de ogro esa señora mayor de guardapolvo desvaído y tosco?
"Su pregunta no molesta" debería ser cambiado a "Si quiere preguntar algo estúpido, piénselo dos veces. Si persiste, recuerde que existe la eutanasia inducida."
Tengo la secreta esperanza de una epidemia que elimine a los malos empleados, a las vistosas (aunque inútiles) dependientas de comercios, a la gente infame, a los incapaces de voluntad, a los mala leches, y deje solo a los y las voluntariosos / voluntariosas en la tierra.
Pero, sueños son sueños, y creo entender que algunos desearán lo mismo conmigo.
Que les recontra, por las dudas.
Aprenda a vivir en 12 pasos
Ejercicio:
1) En la posición que lo haya dejado la vida, fíjese un frente (o un Norte, si es adepto a los Puntos Cardinales);
2) Una vez que tiene una dirección en la vida, avance.
3) Si piensa que la dirección elegida es la equivocada (el cardúmen viene de frente, lo miran como bicho raro, y otras señales similares) piense, y si cree estar en la segura, no desista.
4) Si la seguridad no es mucha, dese otra chance para pensar si persevera en el mismo camino (a ver si le pasa como en las filas del supermercado, que donde se cruza de la fila lenta a la que le parece más rápida... la suya avanza).
5) Si está seguro en dejar el camino, abandónelo sin culpas: la vida no se presta, no se alquila, es suya, y de nadie más.
6) Bien, una vez que encontró el camino... camine! Nadie lo va a hacer por usted.
7) Imagínese la meta cada tanto: le dará un plus de ilusiones para avanzar por medio de las piedras y las malezas que encontrará en su camino (Ah, pensaba que no las iba a encontrar? JÁ!)
8) Cuando las cosas vayan bien, sea como la hormiga: guarde, guarde para cuando no haya. Qué guardar? Recuerdos, alegrías, pasiones, amigos, sinsabores, paisajes, todo sirve y tiene su lugar en la alforja del corazón.
9) El camino recorrido se hace más fácil acompañado (no hace falta que aclare, no?)
10) Sólo fueron 10 pasos. Ahora te faltan los 186.000.000.000 millones de pasos hasta llegar al final de tu vida, donde te darás cuenta qué pelotudez representan estos mensajes de autoayuda y revelacíón. Conclusión: no hay fórmulas para vivir, ni decálogos (ni dodecálogos, puaj, que difícil).
11) La única manera de seguir 12 pasos es en un programa de desintoxicación, palurdo.
12) Ah, bueno, hemos sido muchos más que 2... A qué clínica fuiste vos?
1) En la posición que lo haya dejado la vida, fíjese un frente (o un Norte, si es adepto a los Puntos Cardinales);
2) Una vez que tiene una dirección en la vida, avance.
3) Si piensa que la dirección elegida es la equivocada (el cardúmen viene de frente, lo miran como bicho raro, y otras señales similares) piense, y si cree estar en la segura, no desista.
4) Si la seguridad no es mucha, dese otra chance para pensar si persevera en el mismo camino (a ver si le pasa como en las filas del supermercado, que donde se cruza de la fila lenta a la que le parece más rápida... la suya avanza).
5) Si está seguro en dejar el camino, abandónelo sin culpas: la vida no se presta, no se alquila, es suya, y de nadie más.
6) Bien, una vez que encontró el camino... camine! Nadie lo va a hacer por usted.
7) Imagínese la meta cada tanto: le dará un plus de ilusiones para avanzar por medio de las piedras y las malezas que encontrará en su camino (Ah, pensaba que no las iba a encontrar? JÁ!)
8) Cuando las cosas vayan bien, sea como la hormiga: guarde, guarde para cuando no haya. Qué guardar? Recuerdos, alegrías, pasiones, amigos, sinsabores, paisajes, todo sirve y tiene su lugar en la alforja del corazón.
9) El camino recorrido se hace más fácil acompañado (no hace falta que aclare, no?)
10) Sólo fueron 10 pasos. Ahora te faltan los 186.000.000.000 millones de pasos hasta llegar al final de tu vida, donde te darás cuenta qué pelotudez representan estos mensajes de autoayuda y revelacíón. Conclusión: no hay fórmulas para vivir, ni decálogos (ni dodecálogos, puaj, que difícil).
11) La única manera de seguir 12 pasos es en un programa de desintoxicación, palurdo.
12) Ah, bueno, hemos sido muchos más que 2... A qué clínica fuiste vos?
sábado, 22 de marzo de 2008
Juegos
Es sólo un juego de palabras.
Especialmente para aquellos que hacemos de las palabras nuestro modo de vida.
En mi caso, doblemente, ya que no sólo las pronuncio (soy locutor) sino que las conjugo, mezclo y administro alegremente en un lienzo virtual o prosaico (como periodista).
En todos estos casos, me siento trapecista de los renglones, saltimbaqui de la locución, acróbata de los neologismos, entusiasta explorador de diccionarios y novelas, opúsculos y cuentos, poemas y boletos de colectivo, prospectos de remedios y anuncios callejeros.
Desde chico asisto a esta ansia de leer y comunicar.
Será por éso que tomo todo como un juego.
Como un juego de palabras.
Especialmente para aquellos que hacemos de las palabras nuestro modo de vida.
En mi caso, doblemente, ya que no sólo las pronuncio (soy locutor) sino que las conjugo, mezclo y administro alegremente en un lienzo virtual o prosaico (como periodista).
En todos estos casos, me siento trapecista de los renglones, saltimbaqui de la locución, acróbata de los neologismos, entusiasta explorador de diccionarios y novelas, opúsculos y cuentos, poemas y boletos de colectivo, prospectos de remedios y anuncios callejeros.
Desde chico asisto a esta ansia de leer y comunicar.
Será por éso que tomo todo como un juego.
Como un juego de palabras.
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