jueves, 17 de abril de 2008

Entrañables Entrañas

¿Cómo puede ser impersonal este pedazo de plástico que titila, frente a mí, si me está trayendo el mensaje de un amigo desde el otro lado del mundo?
¿Cuán frío es este celular, que me pone en contacto con mis hijas cuando estoy lejos de casa, en medio de la nada, extrañando?
Las entrañas de la tecnología nos enrrollan como una red, y uno se deja atrapar.
Un sms de La Plata (hola Ariel) o de Bahía Blanca (hola Branko) y una voz en la radio le acercan a Polo mensajes de un pasado.
Estoy asombrado de tanta calidez en medio del hielo de lo impersonal, de tantas emociones atadas a una pantalla iluminada, a una tarifa plana, a un teclado siempre lerdo a la hora de transcribir lo que pasa por el corazón.
Qué alegría saber que la distancia es algo tan virtual como este vehículo, y los siento tan cerca, como siempre, como nunca, aunque el tiempo se empeñe en separarnos.

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