Parafraseando al Inodoro Pereyra (que hoy en día debe estar haciendo piquete tardío en la tranquera del Cielo), somos gente que habla.
Y en el hablar (correctamente, con respeto y responsabilidad) hemos claudicado sueños fáciles, oportunidades descartables, el "paso al lado oscuro" a lo Darth Vader, el dejarnos llevar antes que ser quienes eligen ir.
Desde aquella Resolución 631 (gracias por el recuerdo), hasta terminar la carrera y encontrar la desregulación de nuestro noble oficio como "regalito", imagino que tanto Ustedes como yo hemos recorrido un camino similar, con mucho amargo... y un dulcesito perdido, por ahi.
A esta altura, con la experiencia ganada en 15 años de aprendizaje, nos reencontramos con la frescura, inocencia (e inconciencia) de ayer, y me llena de orgullo verlos (vernos) así.
Gracias por recuperar, entre los recuerdos, la dignidad de lo que somos, y no pueden usurpar.
Feliz día del Locutor, colegas, compañeros y amigos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario